
Nuevamente se nos da la posibilidad de encontrarnos con un conjunto de obras de nuestra tan querida pintora Consuelo Orb.
Sus cuadros reflejan de muy cerca su personalidad; si el rojo es llama, color y esencia se enciende aquí pletórico en uno de ellos titulado "Sandía". La veo correr desde su infancia trayéndonos como regalo imágenes entre tristes y divertidas, por ejemplo, esas "Nanas" que cansadas de cuidar guaguas ajenas se ponen ellas mismas a saltar ágiles en la cuerda, demostrando así que aún son niñas, y el mediodía extiende su festín para gozarlo. "Vendimia", cuadro cuyas uvas huelen el dulce mosto del Otoño encendido y dorado de abejas. Otro de los cuadros que saca de la caja de sus recuerdos es "Picnic", donde los personajes a la manera de viejos retablos reflejan ante nuestros ojos ese deseo de vivir y cantar olvidando como para siempre las penurias; ahí está toda el alma de la artista, siente que aunque la vida es seria, posee este otro aspecto por el cual ha valido realmente la pena haber sido niño.
CURF
Estud sidad
Expo: Sala I Lawr( dad C 1982-1 1987.
Expo! Musei 1963, Waug 1963, lería ciacie Minis Chile, e IngE Valpa UnivE Claus "Pint 1981;El mundo que nos rodea es bello, cándidamente bello, sus frutos son sabrosos sin agregarles mayor condimento. Estos cuadros aquí lo están diciendo: "Mañana de Sol", "Nanas pololeando o jugando al elástico", "Caminando en Primavera", o "Primavera en Camino a las flores", todos ellos nos entregan igual mensaje de alegría.
Los personajes rompen la exactitud realista y libremente con el despliegue de la fantasía, que le es tan común a nuestra artista, se deslizan de los recuerdos a los sueños o a antiguas estampas, restituyendo y rescatando trozos de un pasado tal como lo puede hacer un escritor. Es decir, su pintura vive del relato. No
significa esto de modo alguno que exceda los márgenes de la plástica, al contrario, su lenguaje estrictamente pictórico fluye del color a la forma creando historias, las cuales sirven de enlace entre el goce visual y aquel otro, el imaginativo.
Sus cuadros reflejan de muy cerca su personalidad; si el rojo es llama, color y esencia se enciende aquí pletórico en uno de ellos titulado "Sandía". La veo correr desde su infancia trayéndonos como regalo imágenes entre tristes y divertidas, por ejemplo, esas "Nanas" que cansadas de cuidar guaguas ajenas se ponen ellas mismas a saltar ágiles en la cuerda, demostrando así que aún son niñas, y el mediodía extiende su festín para gozarlo. "Vendimia", cuadro cuyas uvas huelen el dulce mosto del Otoño encendido y dorado de abejas. Otro de los cuadros que saca de la caja de sus recuerdos es "Picnic", donde los personajes a la manera de viejos retablos reflejan ante nuestros ojos ese deseo de vivir y cantar olvidando como para siempre las penurias; ahí está toda el alma de la artista, siente que aunque la vida es seria, posee este otro aspecto por el cual ha valido realmente la pena haber sido niño.
CURF
Estud sidad
Expo: Sala I Lawr( dad C 1982-1 1987.
Expo! Musei 1963, Waug 1963, lería ciacie Minis Chile, e IngE Valpa UnivE Claus "Pint 1981;El mundo que nos rodea es bello, cándidamente bello, sus frutos son sabrosos sin agregarles mayor condimento. Estos cuadros aquí lo están diciendo: "Mañana de Sol", "Nanas pololeando o jugando al elástico", "Caminando en Primavera", o "Primavera en Camino a las flores", todos ellos nos entregan igual mensaje de alegría.
Los personajes rompen la exactitud realista y libremente con el despliegue de la fantasía, que le es tan común a nuestra artista, se deslizan de los recuerdos a los sueños o a antiguas estampas, restituyendo y rescatando trozos de un pasado tal como lo puede hacer un escritor. Es decir, su pintura vive del relato. No
significa esto de modo alguno que exceda los márgenes de la plástica, al contrario, su lenguaje estrictamente pictórico fluye del color a la forma creando historias, las cuales sirven de enlace entre el goce visual y aquel otro, el imaginativo.
Ximena Cristi
Santiago, septiembre de 1987
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