
En 1963, Consuelo Orb ganaba el premio "Matte Blanco" del Salón Oficial de Bellas Artes, Era una joven pintora. Y al respecto escribimos en "El Diario Ilustrado": "Juvenil artista, de concepto neo-primitivo, con una naturalidad expresiva y un color contrastado, que enraíza a c!er ta valoración escenográfica particularmente atractiva". A poco andar destaca fuera del pais.
La reencontramos en 1978. Y apuntamos: "Ella hace oir una voz limpia, cristalina, que con juga con femenina voz un sentido pictórico de inteligente humanidad. Esta humanidad es el trasur to de una infancia que se vivid y vale ser vivida, de una infancia que es sahidad de espíritu, aunque no haya sido vivida, y que es lo anormalmente vivido o supuestamente vivido por algunos artistas de hoy. De este modos, Consuelo Orb, con sus figuras semi-infantiles, con su colorido re tallante, cálido y sugestivo, es al antítesis del egocentrismo amorfo. De este egocentrismo tan caro a ciertas mentes algo o mucho enfermizas, que sólo lueubran o quieren lucubrar en torno a oníricas visiones, cuyo trasfondo suele ocultar o encerrar anormalidades. Y esto es muy importan te, porque Consuelo Orb es rebeldía contra un mundo que se somete y adormece, cuando, como decía Chesterton, el mayor milagro es amanecer todos los diás, cada mañana..."
"Quiero decir y reiterar ahora que en primer lugar nuestra pintora es optimista. !Imagines Ud; optimista en un mundo que gusta de crecer más en la oscuridad que en la luz! Y en última ins tancia es cotidiana. Es, en otras palabras, humilde. Pero, como sucede con la humildad franca, luminosa, carismática9 Es pintura que posee un lenguaje común, y no por común vulgar, en cuyo ab cederlo se alían diseño y color con esa penetrante sutileza del niño, con esa sagaz habilidad de lo tradicional y el encanto misterioso de la nostalgia, que suele ser el acento que complementa nuestra visión del mundo, particularmente cuando se alcanza la madurez. Tenernos, entonces, que esta pintura es capaz de dialogar íntimamente con cualquier ser humano. Porque aquí no importa época: importa el sentimiento, la emoción de la edad o el sentido cabal del tiempo que se fué e que viene. Esto es, humanidad. O lo simple, hecho belleza, por unp fornulaci&n tau clara como el !buenos diásá ¿U no es esto humildad? Frente a la pintura de Consuelo Orb yo la siento,/ la vivo y la gozo."
"Hay en esta pintura una natural candidez9 porque Consuelo Orb ofrece cada cuadro como algo personal e individual. Fija su atención en objetos, hecho o cosas como ella los ve y los siente, sin prejuicios, de modo que nos postula en cada cuadro cosas, personajes, o una visión Whip1)• sicional visualmente aprehensible de inmediato, pero que ella sabe subrayar con un sentido de ce munidad, de saber compartir el instinto, la emoción y la racionalidad propia a todo ser humano. De aquí lo trascendente de su calidad humana y pictórica".
José María Palacios,
de AICA, Asociación Internacional de Críticos de Arte, UNESCO.
NOTA Autorizo a J.W. Producciones S.A. Via/Mbnte 776 (1o53) para reproducir esta crítica sobre la pintora chilena Consuelo Orb en publicación que hará dicha firma, sin coste ni cargo alguno para ella. Firmo como constancia.
JOSÉ MARIA PALACIOS.
Santiago, Chile, Agosto 1995.
.
.
.
.
.
.